• 15/06/2018

¡AUCH! Las molestias de los hemorroides

Las hemorroides o almorranas son un problema tan comùn que afecta, en mayor o menor grado, a mas de la mitad de la poblaciòn mexicana adulta. El padecimiento, que ataca por igual a hombres y mujeres, tiene factores predisponentes muy bien identificados; sin embargo, los especialistas mèdicos coinciden en que el principal de ellos recae en nuestros pèsimos hàbitos nutricionales.

Antes de continuar, hay que decir que las hemorroides son un grupo de venas inflamadas que rodean (en forma de cojines) las paredes externas de la ùltima parte del intestino grueso (ano o recto). Esto sucede cuando se obstruye el flujo de sangre en dichos conductos.

Consideremos lo siguiente: las venas rectales cambian su estructura cuando se hacen esfuerzos o aumenta la presiòn al interior del abdomen, situaciòn que es frecuente en individuos obesos o mujeres embarazadas. Asì las paredes del recto pierden su elasticidad y se inflaman, por lo que son incapaces de retomar su dimensiòn normal, lo que a su vez genera una deficiente irrigaciòn sanguìnea.

TIPOS DE HEMORROIDES

Internas: Se producen dentro del recto; no se ven  a simple vista ni causan dolor, aunque las evacuaciones llegan a acompañarse de sangre.

Externas: aparecen en forma de pequeños bultos enrojecidos en el ano, o debajo de èl; a diferencia de las primeras, causan dolor, comezòn, ardor y sangrado.

Si ya tiene hemororides, considere:

  •  Mantener una buena higiene en la zona anal, lo que implica no rascarse ni frotar las hemorroides.
  • Comer alimentos con fibra (frutas con càscara, cereales y pan integral) para facilitar las evacuaciones y ayudar a limpiar los intestinos.
  • Restringir al màximo el consumo de bebidas alcohòlicas y condimentos
  • Acudir a consultar con su mèdico homeòpata.

Factores de Riesgo y tratamientos 

Los especialistas señalan que hay situaciones que predisponen la apariciòn de las hemorroides, entre los que destacan la herencia, el embarazo, la obesidad, la vida sedentaria (que implica poco o nulo ejercicio), el estreñimiento y una dieta pobre en fibra.

Para la Homeopatìa, sin embargo, es fundamental revisar no sòlo los sìntomas fìsicos, sino tambièn los emocionales y mentales. Debe ser asì ya que, por ejemplo, un paciente aprehensivo, con estrès o deprimido o uno que no soporte la soledad, agresivo y malhumorado, podrìa ser màs proclive a sufrir este mal.

La Homeopatìa busca diagnòsticos individualizados y, en esa misma medida, ofrece soluciones particulares. Sin embargo, la industria farmacèutica homeopàtica bien establecida, la cual trabaja con altos estàndares de calidad, ofrece algunos medicamentos de lìnea (pomadas o alguno de los llamados polifàrmacos) que son un excelente complemento para el tratamiento base que prescriba un mèdico homeòpata.

Por. Juan Manuel Tarrès

Revista Homeofarma Num. 4 2016