• 05/07/2018

¿Qué es la Cistitis y cuáles son sus causas más comunes?

La cistitis es una inflamación de la vejiga que se manifiesta por las frecuentes ganas de orinar y por dolores antes, durante o después de la micción. La aparición de fiebre, escalofríos o dolores en los riñones evoca un ataque de riñón. Una infección urinaria puede ir acompañada de una cistitis, pero una cistitis muy dolorosa incluso no es forzosamente sinónimo de infección; puede ser simplemente una inflamación aguda sin microbios.

La recaída de una cistitis o de una infección debe llevarnos a buscar, mediante un análisis, un microbio resistente y mediante exámenes radiológicos, una causa orgánica, especialmente la presencia de cálculos. Sin embargo muy a menudo y particularmente en la mujer, el examen no revela nada anormal y los tratamientos antibióticos se suceden sin impedir las recaídas. El tratamiento homeopático asociará medicamentos de terreno para tratar las infecciones recurrentes, como el Cantharis versicolor y el Mercurio Corrosivus.

La aparición de fiebre, escalofríos o dolores lumbares debe ser una alerta para ir al médico sin excusa. Una infección de riñones es una urgencia médica.

Quién puede padecer cistitis?

Cualquier anormalidad que provoque una obstrucción del flujo de orina (piedras en el riñón, estructuras anómalas, etcétera,) puede inducir a una infección urinaria.

  • Una próstata dilatada puede frenar el flujo de orina, por lo que incrementa el riesgo de infección.
     
  • Las personas sometidas a exámenes mediante tubos o catéteres o que necesitan sondas pueden desarrollar más fácilmente infecciones procedentes de dichos instrumentos.
     
  • Los mayores se ven afectados por este tipo de infecciones con mayor frecuencia, así como las que sufren una disminución del sistema nervioso, que les impide controlar la vejiga a voluntad.
     
  • Por otra parte, cualquier desorden que produzca una supresión en el sistema inmune incrementa el riesgo de sufrir una infección urinaria, ya que este sistema es el encargado de mantener a raya los microorganismos patógenos responsables de las infecciones.
     
  • También se dan en bebés nacidos con alguna deformación del tracto urinario, que a menudo han de ser corregidos mediante cirugía.

Síntomas más comunes

  • Escurrimiento purulento
  • Micciones escasas y dolorosas
  • Ardor intenso a lo largo del conducto uretral.

Diccionario de Homeopatía de Jacques Boulet

Edición 1997 RobinBook, SL.