• 03/01/2019

Homeopatía, aliada de la tercera edad

Las personas de 60 años y más son uno de los sectores de la población más expuestos al embate de malestares agudos y enfermedades crónicas, de allí que sean consumidores de una gran cantidad de medicamentos.

15 millones de personas de la 3ra edad  en México– proviene de una pensión, o bien, de la ayuda de sus descendientes. Pocos son, proporcionalmente, los que trabajan y tienen una remuneración segura. Por supuesto, también es reducido el número de quienes reciben ayuda médica institucional.

Así pues, la Homeopatía aparece como una buena opción, ya que los costos de los medicamentos (y de la consulta) son extremadamente baratos si se les compara con los fármacos alopáticos, sean de patente o genéricos.

 

Pero hay más, porque siempre será más fácil tomar una sola medicación que varias pastillas a diferentes horas del día. Si algo más hubiera que mencionar es que los médicos homeópatas, debido a su perfil profesional, tienen mayor empatía con los pacientes que otro tipo de terapeutas. Ello se deriva de las materias que estudian durante su instrucción, el enfoque integral que esta especialidad tiene sobre la salud humana y, por supuesto, de los preceptos que estableció Samuel Hahnemann, el padre de la Homeopatía.

Pruebas tangibles

La doctora Rebeca Chávez Venegas, médico cirujano por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y médico homeópata por la Escuela Libre de Homeopatía de México, ambas localizadas en la Ciudad de México, señala que si analizáramos con detenimiento a muchos de los pacientes adultos mayores encontraríamos que hay un denominador en todos ellos el origen de varios de sus males se encuentra en los medicamentos alópatas que ingieren.

“Es por ello que debemos analizar con precisión la historia clínica de cada paciente y saber qué fármacos ingiere con regularidad. Así, y aunque parezca contradictorio, se retirarán los medicamentos que veamos que le causan daño”, advierte la especialista.

Radiografía de la tercera edad en México

• El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) estima que la población de adultos mayores —60 años y más— suma 12.4 millones de personas.

• Las abuelas viven más que los abuelos.

• Cuatro de cada 10 recibe apoyos del Gobierno.

• Las tres enfermedades más frecuentes son: diabetes mellitus; padecimientos cardiovasculares y afecciones cerebrovasculares.

• Casi tres de cada 10 tiene limitaciones para desarrollar sus actividades diarias.

• Siete de cada 10 usan lentes.

La Homeopatía puede curar prácticamente todos los problemas de salud de un anciano, pero es fundamental que el médico entienda que este tipo de pacientes son muy sensibles y que muchas veces la clave para su recuperación se encuentra en la esfera emocional. El planteamiento de la prestigiada profesional va más allá pues, dice, al llegar a la tercera edad muchos individuos dejan de ser prioritarios para sus familiares: “Nadie los toma en cuenta y, si alguien repara en su existencia, es para recomendar que los manden con un psicólogo o psiquiatra”.

Está claro, reconoce la médico homeópata, que cuando nos referimos a un paciente de 60 años y más se omiten muchos factores y se llega a un veredicto inexacto. Sucede así porque se deja de lado la transición que ocurre cuando una persona deja de trabajar y se jubila; no se advierte que su entorno cambia diametralmente y la depresión se encuentra “a la vuelta de la esquina”.

Como es de esperarse, una persona en dichas circunstancias tendrá su fuerza vital disminuida, “pero eso no quiere decir nada, ya que mis maestros me enseñaron que los médicos homeópatas podemos ofrecer una mejor calidad de vida hasta el último minuto. Yo he visto morir a pacientes muy longevos (uno de ellos de 113 años) que aceptan que ya llegó su momento, que hicieron cosas malas y buenas en su vida y que se encuentran muy tranquilos al momento de su desenlace”.

¿De homeópatas a psicólogos?

Desde la óptica homeopática, una persona con varios síntomas y malestares es alguien que ha perdido su equilibrio integral. Por ello, en lugar de administrar un medicamento para el dolor de cabeza, otro para relajar los músculos y alguno más para disminuir la ansiedad, se ofrecerá uno solo que busque restablecer la capacidad integral de paciente.

Los médicos homeópatas no se convierten en psicólogos de sus pacientes, sino que utilizan sus conocimientos para prescribir el medicamento que mejor se ajuste a su sintomatología, apunta la doctora Chávez Venegas, quien explica lo siguiente: “tenemos una sustancia para cada caso, y un ejemplo muy claro es el de un viejecito olvidado por su familia, que no recibe la mínima atención: podemos reconocer de inmediato que dichos factores son síntomas propios de lo que definen los tratados homeopáticos como ‘trastornos por desprecio’. Este sentimiento es curable, sin lugar a dudas”, enfatiza la experta. Lo mismo sucede con la gente que tiene culpa, rencores y desesperanza, entre muchos estados de ánimo. Existen todo tipo de remedios que han sido estudiados y han comprobado su eficacia porque “le devuelven al individuo su fuerza vital, es decir, el equilibrio de cuatro elementos fundamentales del ser humano: respiración, temperatura, tensión arterial y frecuencia cardiaca”.

Mucha responsabilidad

Los médicos coinciden en señalar que no se debe actuar en contra de la voluntad del anciano, toda vez que eso sería contraproducente. De allí que antes de empezar a elaborar la historia clínica del enfermo se debe indagar si él tomó la decisión de acudir a consulta, si conoce cómo funciona la Homeopatía y si está dispuesto a colaborar con las indicaciones médicas. Dentro de este marco, complementa la experta, se debe hacer énfasis en que la Homeopatía no hace magia ni milagros, y es por ello que no se pueden soslayar medidas complementarias que son compartidas por propios y extraños. Si hablamos de diabetes, por citar un caso, el enfermo que recurra a la Homeopatía podrá esperar que un tratamiento con glóbulos sustituya la acción de los fármacos alópatas, pero ello no significa que pueda dar rienda suelta a su apetito y abandonar su rutina de ejercicio.

Medicamentos en la tercera edad

• Se estima que el 25% de las personas de entre 65 y 69 años consumen al menos cinco medicamentos para tratar condiciones crónicas, una cifra que aumenta a casi el 46% entre los 70 y 79 años de vida.

• Los médicos reconocen que muchos adultos mayores ingieren más de 20 medicamentos para tratar dolencias como reflujo gastroesofágico, enfermedades del corazón, depresión e insomnio, entre otras.

Las cifras incluyen el mercado privado y el público.

Fuente: Estudio en materia de libre concurrencia y competencia sobre los mercados de medicamentos con patentes vencidas en México. Comisión Federal de Competencia Económica.

Por: Juan Fernando González G.

Revista Homeofarma